IA legal. Mapa para no perderse

No todas las IAs son iguales. Y no todas sirven para lo mismo.Por eso hago una breve clasificación del ecosistema de herramientas de IA Generativa que pueden utilizar los despachos de abogados en cuatro grandes grupos. Un ejercicio que, además de ordenar el mapa mental, ayuda a decidir con cabeza dónde invertir recursos y energía.

Estas son las categorías::

1. Legislativas y jurisprudenciales
Pensadas para la búsqueda normativa y jurisprudencial, la generación de documentos tipo y, en algunos casos, la justicia predictiva (para el ajuste de la estrategia de casos). Son fáciles de incorporar, sin necesidad de desarrollos y solo requiere que los profesionales…ejem… la usen.
Su principal valor reside en el fondo legal que ofrecen y en las plantillas jurídicas preconfiguradas.
Ejemplos: GenIA-L, K+, Vincent, SofIA

2. Generalistas jurídicas
Plataformas mas desarrolladas y potentes en generación y análisis de contenido. Diseñadas para rediseñar procesos y aportar eficiencia real al despacho. Requieren una base documental y del conocimiento interna bien estructurada y un proyecto de reingeniería para obtener todo su potencial.
Ejemplos: Harvey, Legora

3. Generalistas no jurídicas
Herramientas ampliamente conocidas y utilizadas. Sirven para tareas diversas como la redacción de textos, la generación de ideas o la búsqueda de información. Son útiles desde el primer día, pero es necesario tener en cuenta las implicaciones en privacidad y confidencialidad. Por este motivo, su uso está en declive.
Ejemplos: ChatGPT, Copilot, Claude, Mistral, Gemini

4. IA a medida (micro IA)
Soluciones desarrolladas internamente para casos de uso específicos, a partir de los propios sistemas del despacho (ERP, CRM, gestor documental, etc.).
Requieren inversión y estructura, pero aportan el mayor valor estratégico cuando se diseñan con precisión.
Son la opción adecuada para despachos que ofrecen servicios premium o altamente personalizados.

¿Cuál es la opción ganadora?

La adopción óptima (para quienes pueden permitírselo) pasa por un modelo tripartito:

  • Capa base: herramientas legislativas y jurisprudenciales (agilidad y eficiencia en búsquedas y redacción de textos jurídicos)
  • Capa estratégica: plataformas jurídicas especializadas (generan ventaja competitiva)
  • Capa experimental: IA a medida aplicada a servicios premium.

La mala noticia es que no todos los despachos pueden permitírselo. La peor, que algunos que sí pueden, no tienen sus sistemas listos (no hicieron los deberes a su debido tiempo).
La buena noticia es que se puede empezar por la base con inversiones contenidas y visión estratégica.

¿Tienes claro por dónde vas a empezar?

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