INNOVACIÓN Y HUMILDAD

Las personas verdaderamente innovadoras hacen grandes esfuerzos de humildad y empatía, con grandes dosis de creatividad, asertividad y adaptabilidad. Las innovaciones más relevantes en nuestro sector han tenido como origen la visión del cliente: sus sentimientos, miedos, temores, quejas, necesidades y deseos, no los deseos y necesidades de los despachos.

Axiom necesitó entender dos cosas antes de tener éxito, la primera, que muchos clientes no querían pagar el sobrecoste que supone mantener las caras oficinas de los despachos en zonas premium de grandes ciudades; la segunda, que el contacto con el abogado seguía siendo necesario para sus clientes, motivo por el que tuvo que tirar una gran parte de la inversión en tecnología que había realizado.

LegalZoom tuvo éxito porque entendió que había personas que necesitaban servicios jurídicos pero no podían pagarlos e ideó una forma rentable de proporcionarlos.

Despachos o plataformas como Arriaga Asociados o Reclamador surgieron porque sus fundadores experimentaron en sus propias carnes la frustración de necesitar servicios jurídicos y no encontrar una respuesta en el mercado adecuada a sus necesidades.

La innovación va de solucionar problemas de las personas, de satisfacer necesidades no cubiertas y de hacerlo de forma sostenida y rentable. Sal de tu zona de confort, habla con los clientes, con otras personas, escucha, mira, observa, estudia y abre la mente a nuevas formas de hacer las cosas.

No vas a lograrlo desde tu despacho, encerrado en la sala de juntas analizando clientes que sí pueden pagar tus servicios y sus necesidades están perfectamente cubiertas. Utiliza metodologías como el Design Thinking que aportan la estructura necesaria para impulsar procesos creativos. Prepárate para pensar de forma distinta, para abordar situaciones desde puntos de vista muy diversos, alejados de convencionalismos, utiliza el prototipado de servicios, te ayudará a testear tus ideas, y no tengas miedo al fracaso.

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