RFP para CRM/ERP en despachos: guía y preguntas críticas

Un despacho no “compra software”. Compra una forma de trabajar.

Y por eso un RFP mal planteado hace algo muy peligroso: convierte un proyecto serio en un concurso de promesas.
Propuestas incomparables, demos brillantes, presupuestos “bonitos”… y el coste real aparece después, en forma de tickets, cambios y consultoría extra.

Este artículo es un resumen de la «Guía RFP Para Proyectos CRM/ERP» descargable: qué incluir y sobre todo, qué preguntar para evitar que el proyecto se rompa.

Antes del RFP: 5 decisiones que debes tomar tú (no el proveedor)

Si no están resueltas, el proveedor rellenará los huecos… a su favor (y a tu coste).

  1. ¿Qué problema quieres resolver primero? (control/rentabilidad, ejecución, reporting, captación, etc.)
  2. ¿CRM, ERP o ambos? y en qué orden.
  3. Qué procesos entran (y cuáles no).
  4. Qué datos tienes y en qué estado están (y quién los limpiará).
  5. Quién decide internamente, quién prueba y quién aprueba (roles reales, no organigrama).

Guía de RFP: estructura mínima.

1) Contexto del despacho (lo justo, pero bien)

  • Tamaño (profesionales, sedes) y tipología (multidisciplinar / boutique / asesoría).
  • Volumen aproximado: asuntos, clientes activos, facturación (si quieres).
  • Stack actual (DMS, timesheet, facturación, BI, KYC, firma, portal cliente).
  • Restricciones: cloud/on-prem, residencia datos, seguridad, compliance.

Pregunta crítica:

  • “¿Qué estás presuponiendo sobre nuestro entorno y nuestros datos?”
    Obliga al proveedor a revelar los procesos que cree que sigues (si no son correctos, luego deben modificarse)

2) Alcance funcional (por procesos, no por pantallas)

Aquí está la trampa más común: pedir “funcionalidades” sueltas. En despachos hay procesos.

Define por bloques:

  • Gestión de clientes y oportunidades (si hay CRM)
  • Gestión de asuntos (alta, tipología, forma de trabajar en cada una, hitos, tareas, documentación)
  • Tiempos y gastos (imputación (cómo y desde qué puntos), aprobación, reglas)
  • Facturación (pre-bills, reglas, facturación masiva, e-invoicing si aplica)
  • Cobros y seguimiento (si aplica)
  • Reporting (qué necesitas ver cada semana)

Preguntas críticas:

  • “¿Qué parte es configuración estándar y qué parte requiere desarrollo?”
  • “¿Qué queda fuera del alcance?” (y que lo pongan por escrito)
  • “¿Qué decisiones debemos tomar nosotros para cerrar alcance?”

3) Alcance y exclusiones (el apartado que casi nadie escribe)

Es el apartado que más dinero ahorra.

Incluye una tabla:

  • Incluido / No incluido / Depende de… / Coste estimado si se incluye

Preguntas críticas:

  • “Si esto no está incluido, ¿cuál es el coste y el impacto en plazo?”
  • “¿Qué riesgos (en tiempo y coste) ves si intentamos incluirlo desde el inicio?”

4) Licencias y escalado (la factura silenciosa)

El escalado se come el presupuesto cuando creces o cuando “de repente” necesitas más roles.

Define:

  • roles (socio, abogado, paralegal, finanzas, marketing, dirección)
  • número de usuarios por rol hoy y previsión a 24 meses
  • licencias necesarias para: BI, automatizaciones, integraciones, firmas, DMS, etc.

Preguntas críticas:

  • “¿Qué licencias son imprescindibles el día 1 y cuáles son opcionales?”
  • “¿Qué pasa si añadimos 20 usuarios en 12 meses?” (modelo económico)
  • “¿Qué módulos o licencias suelen ‘aparecer’ a mitad de proyecto?”

5) Integraciones y datos (donde se rompe el cronograma)

Las integraciones no son una línea en el RFP. Son trabajo.

Incluye:

  • Lista de sistemas a integrar (con propietario y versión si puedes)
  • Tipo de integración: manual / semiautomática / automática
  • Qué datos viajan y con qué frecuencia
  • Qué pasa si falla (monitorización / soporte)

Preguntas críticas:

  • “¿Qué integraciones haces tú y cuáles dependen de terceros?”
  • “¿Qué no puedes garantizar sin acceso a X?”
  • “¿Cómo se valida que la integración funciona y quién lo aprueba?”

6) Entregables, aceptación y criterios de “terminado”

Si no hay aceptación, no hay final. Hay “casi”.

Define entregables por fase:

  • diseño (blueprint / análisis)
  • configuración
  • desarrollos
  • migración (incluye pruebas)
  • formación
  • UAT (pruebas de usuario)
  • go-live + estabilización

Preguntas críticas:

  • “¿Qué se considera ‘aceptado’ en cada fase?”
  • “¿Qué pasa si no se acepta?” (retrabajo, coste, plazo)
  • “¿Qué incluye el soporte de estabilización y cuánto dura?”

7) Penalizaciones y control de cambios

No hace falta “ponerse agresivo”. Hace falta claridad.

Incluye:

  • un proceso de control de cambios (CR): quién solicita, quién aprueba, coste/plazo, impacto.
  • un mecanismo de escalado de incidencias (SLA).
  • penalizaciones o descuentos si hay retrasos imputables al proveedor (si aplica y encaja con tu estilo de negociación).

Preguntas críticas:

  • “¿Cómo se tarifican los cambios?” (por hora, paquete, precio fijo)
  • “¿Qué cambios consideras ‘incluidos’ y cuáles no?”
  • “¿Qué compromisos asumes sobre plazos y disponibilidad del equipo?”

Cómo comparar propuestas (sin caer en la demo bonita)

Cuando recibas ofertas:

  • exige una tabla con: alcance incluido / licencias / integraciones / entregables / aceptación / soporte
  • pide un cronograma por fases con supuestos
  • pide un modelo de coste total (no solo implantación) a 24 meses

Si no te lo dan, es una señal: te están vendiendo “probabilidad”, no proyecto.

Revisa tu proyecto antes de contratar:

Si estás valorando proveedores o a punto de firmar, una sesión de 90 minutos te puede ahorrar meses.

En 90 minutos reviso:

  • alcance y exclusiones (lo que faltan y lo que sobra)
  • licencias y costes ocultos
  • integraciones y datos (riesgos y supuestos)
  • entregables, aceptación y control de cambios
  • puntos de negociación antes de firmar

Dudas habituales

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